Perros truferos

Perro trufero

Un Perro trufero es aquel entrenado para encontrar trufas enterradas en el suelo gracias a su olor.

Su maestro le enseña primeramente a encontrar objetos enterrados recompensándolo regularmente, después le enseña a reconocer el olor de la trufa y más adelante a no comérsela cuando encuentra una.

Para su recompensa por cada hallazgo, no debe dársele productos azucarados, por salud o con olores demasiado fuertes, para no desorientar su olfato.

Razas utilizadas para esta actividad son el Lagotto Romagnolo, Rottweiler, Pastor alemán, Labrador Retriever, aunque otros perros, bien sabuesos o con un buen olfato pueden ser igual de válidos.

fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Perro_trufero

El perro trufero

Si bien la búsqueda de trufas se efectúa desde hace muchos siglos, la preponderancia del perro como animal trufero sólo data de los años setenta. Es difícil determinar con precisión su introducción en esta actividad. Probablemente se remonta a principios del siglo XIX pero se encuentran menciones anteriores. Las primeras búsquedas de trufas empleando perros de las que se tiene conocimiento se remontan a 1776. En 1828, el Dictionnaire des Sciences naturelles par les Professeurs du Jardin du Roy menciona el empleo del perro para efectuar esta búsqueda, a pesar de que el animal más utilizado en aquel entonces era el cerdo. Hacia 1830, por primera vez un granjero adiestró a una perra, llevándola a buscar trufas con su cerda. Así se comenzó en Francia a reemplazar el cerdo por el perro. No es fácil explicar por qué, en un principio se prefirió el cerdo al perro para la excavación. Tal vez se deba a que el cerdo desentierra las trufas por instinto, mientras que el perro debe estar adiestrado para hacerlo. Sin embargo, el perro posee ventajas importantes: no es naturalmente propenso a comerse las trufas que encuentra, se cansa menos y resulta más fácil transportarlo hasta las zonas truferas …

fuente: http://publications.royalcanin.com